Depresión e intestino

¿Cuál es el origen físico de la depresión? Probablemente sea nuestro intestino

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 300 millones de personas en todo el mundo sufren depresión. A veces descrita como una “epidemia silenciosa”, esta patología es una de las principales causas de los 800 mil suicidios registrados cada año.

Hasta ahora el origen de la depresión era explicado como un desequilibrio químico cerebral. Sin embargo, una reciente investigación ha girado la atención científica hacia bacterias presentes en el intestino humano.

Nature Microbiology, revista científica a nivel mundial, publicó un artículo en el cual se detalla el estudio basado en una muestra poblacional de 1000 holandeses. Si bien no se demostró una relación causa – efecto entre las bacterias presentes en el intestino y el desarrollo de la depresión, sí dejó establecida una relación estadística entre el número de bacterias y la salud mental.

 

¿De qué trató la investigación?

Se analizaron muestras de heces de mil voluntarios. Como resultado, se descubrió la presencia disminuida de bacterias como Coprococcus y Dialister, también conocidas por sus propiedades antiinflamatorias, lo anterior solo en personas deprimidas y en tratamiento con antidepresivos.

De acuerdo con la declaración de Jeroen Raes, uno de los autores principales de la investigación y profesor de microbiología en la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica:

 

“También sabemos que la inflamación del tejido nervioso desempeña un papel importante en la depresión, por lo que nuestra hipótesis es que los dos están relacionados de una forma u otra”.

 

¿Cuál es la relevancia del estudio?

Actualmente los antidepresivos se han convertido en uno de los negocios más lucrativos a lo largo y ancho del mundo, por lo que este tipo de investigaciones podrían abrir la puerta a nuevos tipos de tratamientos para quien padece depresión.

En palabras del propio autor:

 

“La idea de que las sustancias derivadas del metabolismo de los microbios pueden interactuar con nuestro cerebro y, por lo tanto, con nuestro comportamiento y sentimientos, es intrigante”.

 

Bajo ese orden de ideas, la comprensión de los lazos entre el intestino y el cerebro está en su etapa inicial, pero vislumbra un futuro prometedor.

Mientras tanto, otra alternativa para el tratamiento efectivo e indoloro de ansiedad, depresión y fibromialgia es la neuromodulación, tecnología ya presente y certificada en México.

 

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